Presentación
En la configuración de los Ejércitos del Siglo XXI, es evidente la necesaria intervención del sector civil. En la actualidad existe la necesidad creciente en los Ejércitos modernos de externalizar servicios cada vez más diversificados. Esta necesidad pasa por un análisis de qué, cómo y cuándo se puede externalizar. Y tras este análisis, las soluciones civiles son un realidad.
Pero para llegar a este punto es necesario la intervención de ambas partes, que en todo caso, quieren eliminar las barreras creadas de forma artificial para entrar en una dinámica de transparencia, colaboración y apoyo que generar conocimiento mutuo, facilitando esa externalización y generando de forma efectiva nuevas oportunidades de negocio para las empresas.
Para el Profesor José María García Alonso: “La externalización es una buena alternativa, no exenta de riesgos, para que nuestras Fuerzas Armadas puedan concentrarse en las funciones que les son propias, contratando con el sector privado la realización de aquellas tareas que no son su núcleo esencial de actividad, pero manteniendo las Fuerzas Armadas su titularidad y, por tanto, la tutela de los servicios. La externalización también suele ofrecer mayores garantías de mejora del servicio al permitir servirse de personal especializado del sector privado”. (La aportación de las Fuerzas Armadas a la economía española. CESEDEN. 2007)
Los numerosos y evidentes cambios que se están produciendo en el entorno de las Fuerzas Armadas, nos advierten de que las soluciones aportadas hasta la fecha deben de ser, cuanto menos, estudiadas desde una nueva perspectiva. Con la aproximación del mundo militar al mundo empresarial y viceversa, nacen nuevas oportunidades de colaboración y negocio. Hay, en consecuencia, intereses comunes.
Tal como afirma el Profesor García Alonso, el proceso de externalización en el ámbito de las Fuerzas Armadas es una buena alternativa, los motivos son evidentes y su oportunidad, se encuentra fuera de toda duda.
Nos encontramos por tanto, en un escenario ávido de externalización. De este escenario surge Punto de Encuentro.
Las Fuerzas Armadas, necesitan externalizar todo tipo de funciones y servicios, bien de forma parcial o total , para suplir aquellos aspectos de un determinado servicio que no asumen por sus propios medios, o bien, la totalidad de las actividades de un servicio concreto, en cuyo caso la Administración Militar pasa a ser un cliente que se desentiende del desarrollo de la prestación y solamente interviene en el control en el cumplimiento y seguimiento de la misma.
El mundo empresarial, debe aceptar el compromiso en la búsqueda de nuevas ideas, procedimientos y escenarios de colaboración con las Fuerzas Armadas que sean capaces de resolver y gestionar los problemas y servicios derivados de la actividad de dicha institución.
Consecuentemente, el resultado es un mayor acercamiento de los dos mundos, generando colaboración, beneficios y oportunidad de nuevos negocios, para ambos.


